La claridad empieza por decir qué está disponible y qué queda por conectar.
Encontrar una fuente no es verificar un hecho.
La búsqueda actual encuentra pasajes que contienen términos de tu consulta. Una coincidencia puede ser útil o irrelevante: abre el texto completo y comprueba si respalda lo que escribes. No se muestran porcentajes de confianza inventados.
Tu texto no cambia a escondidas.
El manuscrito se guarda cuando pulsas Guardar. Una versión recuperada vuelve al editor para que decidas si conservarla. Los cambios pendientes activan una advertencia al salir de la página.
Tus datos tienen un lugar definido.
El perfil, las preferencias y los proyectos se guardan en una base de datos del servidor. El contenido de las fuentes y las muestras de escritura se conserva como archivos. Las operaciones comprueban que el proyecto pertenece al usuario de la sesión. Hoy no se envía texto a un proveedor de IA.
Sin promesas de infalibilidad.
Incluso después de conectar un modelo, las fuentes pueden ser incompletas, contradictorias o incorrectas. Una verificación asistida debe mostrar evidencia y límites; la decisión editorial continúa en manos del autor.
Exportación y eliminación.
Puedes descargar tu manuscrito o una copia JSON con capítulos, fuentes y memoria. El JSON no incluye las versiones anteriores y no hay importador de copias todavía. Eliminar un proyecto borra sus registros y solicita borrar sus archivos; la aplicación no ofrece una papelera ni recuperación posterior.